PRESENTACIÓN

La aplicación de la Gestión Total de la Calidad (TQM) en la empresa comporta una serie de ventajas que vienen dadas por el control sobre los procesos productivos, la aplicación de herramientas de análisis y de resolución de problemas, y la incorporación de la mejora continua como elemento clave para la optimización de procesos. Su implantación requiere de una serie de cambios en las actitudes, estructuras y funcionamiento de la empresa, y supone una unificación de los esfuerzos por parte de toda la organización para conseguir unos objetivos comunes, mejorando la calidad de los productos y servicios ofrecidos como un elemento estratégico para aumentar el valor, la competitividad y la participación al mercado.